Hotel Casa Acueducto 4*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Entrada/Salida exprés
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Actividades
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Spa y relajación
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Salas de reuniones
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Agradable para niños
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Desayuno
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Aire acondicionado
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No se permiten mascotas
Ubicación
Los huéspedes del cómodo Hotel Casa Acueducto Oaxaca, de 4 estrellas, pueden llegar fácilmente a la Plaza Mazari, ubicada a unos 5 minutos a pie. Con una ubicación a 350 metros de la Fuente de las 8 Regiones, el hotel incluye 10 habitaciones y un bar de café en sus instalaciones.
Atracciones urbanas como el Museo Casa de Juárez, que se sitúa no muy lejos de este hotel, y el Templo de Santo Domingo de Guzmán que se sitúa a unos 1 km, bien merecen una visita. Los lugares de interés cultural de la zona son el Centro Fotográfico Álvarez Bravo (a 2 km) y el Museo de los Pintores Oaxaqueños (a 2,1 km). Puedes encontrar fácilmente el Mercado Benito Juárez a poco más de 25 minutos a pie del hotel Casa Acueducto Oaxaca. Para aquellos que viajan desde lejos, el aeropuerto Internacional de Oaxaca está a 20 minutos en coche.
Las habitaciones aptas para alérgicos están equipadas con servicio de planchado y aire acondicionado, así como con instalaciones modernas como una tv de pantalla plana con canales vía satélite. Ducha a ras de suelo y un inodoro separado son gratuitos en las habitaciones. Una ducha a ras de suelo y un inodoro separado se proporcionan en los baños privados, junto con un secador de pelo y toallas de baño.
El restaurante Restaurante Casablanca está a unos minutos a pie del Hotel Casa Acueducto y se especializa en la cocina japonesa.
Reseña de un crítico de hotel
Desde el momento en que llegamos, el personal nos recibió con una amabilidad sobresaliente, lo que hizo que nos sintiéramos como en casa. La habitación era un remanso de tranquilidad, perfectamente limpia y equipada con una cómoda cama, además de contar con una cafetera que siempre es un detalle bienvenido. Uno de los puntos altos fue la terraza donde pudimos relajarnos tras un día explorando la ciudad, así como el jacuzzi que descubrimos por suerte en nuestra última noche. A pesar de estar a solo diez minutos del centro, se respiraba la paz de un barrio tranquilo, rodeado de restaurantes de calidad que permitieron disfrutar de la auténtica gastronomía andaluza. Sin duda, una experiencia que vale la pena repetir, ya que ofrece un equilibrio perfecto entre confort y ubicación.